DETRÁS DEL ESCENARIO
 

El escenario era obra de Tom Philips, y la idea era respetar al máximo la portada del álbum Dangerous. La coreografía corría a cargo del propio Michael y del más famoso de los coreógrafos, Kenny Ortega, quien también asesoraba a gente de la talla de Madonna y Gloria Stefan.
Habían tres escenarios recorriendo los países simultáneamente.

El escenario constaba de cuatro niveles diferentes que se iban sucediendo gracias a un complicadísimo montaje técnico que necesitaba de tres días de trabajo, durante las 24 horas del día para ser montado. Medía 200 metros de largo y 45 de profundidad. Cada vez que se montaba el escenario se necesitan otras 40 personas, además de las 20 que iban fijas en la gira. El peso del escenario se aproximaba a las mil toneladas.. Se utilizaron casi cien kilos de elementos pirotécnicos (unos 250 cohetes) en cada show. Habían tres lásers, dos del tipo Krypton y uno del typo Argon. Todo ello era dirigido por Scott Cunningham de Laser Media.

El director de vídeo fue Kate Ferris, quien tenía a su disposición a 14 personas. Cuatro cámaras sólo trabajaban pendientes de cada movimiento de Michael. El sistema necesitaba 225.000 vatios. Las imágenes eran proyectadas en dos jumbotrons especialmente diseñados por la gente de sony para la gira. Cada uno pesaría unas seis toneladas.

El ingeniero de sonido fue Kevin Elson y estuvo atendido por ocho ingenieros que utililizarón 115 canales de sonido. Se necesitaban 240.000 vatios de potencia para que todo funcionase. El diseñador del sonido era Peter Morse, aunque el director fue Merle McClain quien también había trabajado con Madonna y Pink Floyd.

Tres empresas diferentes se encargaron del complejo sistema de luces, eran necesarios 160 Vari-Lites en cada concierto y el sistema utilizaba 1,6 mega wats de potencia.

Se utilizaron tres generadores gigantes para producir la energía necesaria de cada concierto, con la potencia de estos se podría iluminar iluminar toda una pequeña ciudad. Eran necesarios 25 km. de cable para que todo el equipo estuviese conectado.

Habían contratadas 125 personas fijas para el montaje, pero se necesitaban otras 235 personas en cada lugar que Michael actuaba. Los miembros de la banda y los ingenieros viajaron alojados en trece autobuses.

El Antonov 124, el avión de transporte más grande del mundo, fue alquilado por la organización para transportar todo el equipo de país en país, una vez descargado el material, se necesitaban 20 camiones de grandes dimensiones para llevar el equipo hasta el lugar del concierto.

El vestuario corría a cargo de Dennis Tompkins y Michael Bush, la obra maestra recae en dos trajes especiales para Michael hechos a base de 35 mil fibra óptica, aunque Michael llevaba más de dos toneladas de vestuario de todas clases.